Cómo llevar la cuenta de las películas y series que ves
La pregunta no es «¿la vi?». Esa la resuelves en dos segundos. La pregunta es «¿cuándo la vi?», y esa no se puede reconstruir después.
Por qué la memoria no basta
Recuerdas la película. Lo que se borra es el resto: si fue antes o después de mudarte, si la viste sola o con quien ya no está, si fue aquel invierno en que no salías de casa. El título lo puedes buscar en cualquier momento. El día, no: o se apunta cuando pasa, o se pierde.
Por eso lo primero que hay que decidir no es dónde apuntas, sino qué apuntas.
Lo mínimo que hay que guardar
- El título. Con el año si hay varias que se llaman igual — que las hay: dos Solaris, tres Dune.
- La fecha en que lo viste. No la de estreno, no la de cuando lo apuntaste. El día.
Ya está. Todo lo demás —la nota, con quién fue, qué te pareció— es mejora. Esas dos líneas son las que dentro de diez años valdrán algo.
Las tres formas que usa la gente, y qué falla en cada una
La nota del móvil
Es la más rápida y por eso es la más común. El problema no es apuntar, es lo de después: no se puede ordenar, no se puede contar, no se puede buscar «qué vi en marzo», y una nota de cuatrocientas líneas ya no la lee nadie — ni tú.
Sirve como red de emergencia: apunta ahí y pásalo luego. Pero si lleva dos años sin pasarse, no era una red.
La hoja de cálculo
Aguanta sorprendentemente bien y no depende de nadie: el fichero es tuyo y se abrirá dentro de veinte años. Si quieres hacerlo así, estas columnas te valen:
Título · Año de la obra · Qué es · Fecha en que lo vi · Nota · Comentario
Un consejo que ahorra disgustos: escribe las fechas como 2026-03-14, con el año delante. Así se ordenan solas y no hay ambigüedad entre el día y el mes. Y guarda el fichero como CSV, que lo lee cualquier programa.
Lo que falla: hay que teclear el título entero cada vez, y la hoja no sabe qué es cada cosa. Con doscientas entradas ya cuesta mantenerla, y no sabe decirte que llevas tres semanas sin terminar una serie.
Las aplicaciones de seguimiento
Buscan el título por ti y traen la carátula, que es justo lo que ahorra el trabajo. La pega es de fondo y conviene saberla antes de meter mil títulos: la mayoría guarda qué has visto, no cuándo. Muchas apuntan la fecha en que pulsaste el botón, que es otra cosa completamente distinta si estás poniéndote al día con quince años de historial.
Antes de empezar con una, comprueba dos cosas: si te deja poner una fecha distinta de hoy, y si te deja sacar tus datos cuando quieras. Lo segundo importa más de lo que parece — aquí está por qué.
¿Y lo que ya has visto en tu vida?
No hace falta reconstruirlo entero, y probablemente no puedas. Dos ideas que funcionan:
- Empieza por hoy. Lo de atrás se rellena poco a poco y sin agobio; lo de delante empieza a guardarse ya.
- Rescata lo que sí recuerdas, aunque sea a medias. «En 2019», «aquel verano», «cuando vivía en Madrid». Una fecha aproximada vale muchísimo más que ninguna, siempre que quede claro que es aproximada y no se disfrace de exacta.
Y si ya tienes historial en algún sitio
Lo más rápido es sacarlo de donde esté: Netflix, Prime Video y Plex guardan la fecha de cada día que viste algo, y Letterboxd guarda tu diario entero. Aquí está cómo pedirlo en cada uno:
Cómo lo hacemos aquí
DeListado está construido justo sobre esa idea: cada marca queda con la fecha real de cuando pasó, no la de cuando la apuntaste. Se puede poner una fecha exacta, un mes, un año o incluso una década, y la pantalla lo enseña con el detalle que de verdad se sabe — no inventa un día que nunca dijiste.
Lo mismo para lo que lees, escuchas, juegas y ves en directo, en el mismo sitio. Y con un botón para descargártelo todo cuando quieras.
Ya puedes crear tu cuenta
Es gratis, no pide tarjeta y no hace falta que nadie te invite. Se entra con un enlace al correo: ni siquiera tienes que inventarte una contraseña.
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